ESCALAR EN CUBA - No solo hay playas en el Caribe
Publciado por Rafa Vadillo - 27/10/08 a las 02:10:07 amHace unas semanas recibí un correo de Jorge desde La Habana. Me decía que este próximo mes de Diciembre, volvían a organizar la “compe” de escalada que iniciaron hace un par de años y me invitaba a ir (como cada año), aún sabiendo que no es lo mío.
Yo sé que él lo hace por el puro interés de volver a encontrarnos y que regrese a Cuba después del viaje que Begoña y yo hicimos hace algo más de 4 años. Aunque también sabe que ahora todo resulta más complicado, ya que somos el doble de familia.
Es curioso como a veces establecemos una relación de amistad con algunas personas, resultando hasta peculiar y “exótica”. Y aún más, si esa persona vive en Cuba y es escalador, porque, si!!, hay escaladores en Cuba!!. No muchos… pero los hay!!.
Cuba no es un país especialmente dotado para la escalada. Las montañas suelen ser bastante redondeadas y cubiertas por una espesa vegetación. No hay prácticamente paredes de roca limpia y sus costas no tienen acantilados. Y entonces ¿donde se escala?. Pues solo en unas pocas zonas, pero muy interesantes.
La principal zona de escalada se concentra al Este de La Habana, en un paraje llamado VIÑALES, que nos recuerda más a los monolitos cubiertos de vegetación de países como Tailandia, Vietnam y el sudeste asiático en general. Allí, los escaladores extranjeros que han visitado la isla (alemanes, franceses y americanos mayoritariamente), así como algún escalador local, han ido equipando vías deportivas que con los años han convertido a Viñales en una zona de escalada con gran cantidad de vías repartidas por diversos y variados sectores.
En un país donde falta prácticamente de todo, es lógico pensar que las vías se han ido equipando a partir de los materiales que los escaladores que hemos ido visitando la isla, hemos ido llevando (pies de gato, cuerdas, arneses, parabolts…). Incluso una vez aquí, intentamos aprovechar las visitas cuando nos enteramos que alguien va para allá (aunque no sea escalador), para enviar materiales que los cubanos saben estirar infinitamente más de lo que nosotros podemos imaginar por aquí.
Cuba es un país donde los desplazamientos en transporte público (pocos tienen coche privado) exigen disponer de un cierto tiempo para ir a Viñales. Entonces, ¿dónde van los escaladores de La Habana para estar en forma?. El ingenio (como casi todo en Cuba) ha hecho que los escaladores de la Habana equipen algunas vías en los muros del foso del Castillo del Morro. Pero su proximidad al mar y que en Cuba todo tiene múltiples utilidades, muchas de las chapas y descuelgues son de “quita y pon”, o sea, los llevan cada día y los ponen y sacan al llegar y marchar. También tienen una pequeña pared más o menos próxima a La Habana, donde han equipado unas pocas vías a las que le sacan mucho jugo.
Recientemente han comenzado a equipar y desarrollar la escalada en Holguín, una zona del oriente cubano, donde un pequeño grupo de jóvenes vinculados a la espeleología (la única Federación y actividad “de montaña” reconocida oficialmente en Cuba),han empezado a iniciarse en la escalada, así como el también relativamente reciente descubrimiento de una interesante zona de escalada en bloque cercana a Santiago de Cuba. Incluso han comenzado un tímido proceso de reconocimiento organizado de la escalada (¿un posible club o federación de escalada?), que el organismo oficial que regula el deporte en Cuba ha aprobado bajo el nombre de “GRUPO DE TRABAJO PARA EL DESARROLLO DE LA ESCALADA EN CUBA”.
Y ya que os he mencionado a Jorge al principio, pues os diré como conocimos a Jorge y la historia que vino después.
Justo antes de marchar para Cuba, un amigo de una tienda de montaña en Sabadell me dijo que cada año iba a su tienda a comprar material de escalada, una señora cubana que trabajaba para una empresa catalana en Cuba y que tenía un hijo escalador. Como sabe mi interés por conocer gente escaladora, sobre todo en los lugares donde la escalada no es tan normal como aquí, pues me pasó el contacto.
Como es lógico en mi, una vez en La Habana no pude resistir la tentación de contactar con él y quedar para vernos. Después de una cerveza en una terraza de La Habana Vieja, quedamos para ir al Castillo del Morro y conocer de primera mano “su zona”.
Echamos una tarde de charla y escalada, compartida con los 5 o 6 escaladores más habituales de La Habana (tampoco había muchos más). Luego quedamos para ir juntos a Viñales unos días después.
En Viñales, pudimos ver que la zona, además de bonita, tiene un gran potencial para la escalada. La lástima fue que era el mes de Agosto y, además de un calor que hace casi imposible la escalada, es el mes en que la proporción de mosquitos por metro cuadrado convierte en prácticamente imposible la escalada. Queda claro así, que la época ideal para escalar en Cuba es en invierno.
Nuestro viaje terminó pero la relación (virtual) con Jorge continuó hasta que, la conjunción de factores que hacen posible que un cubano nos pueda visitar en España (suerte, mil gestiones, más suerte, buenos contactos, otra vez más suerte y mucha mucha mucha paciencia), lograron que Jorge consiguiera venir a España. En los pocos días que estuvimos juntos en Barcelona, aprovechamos un par de tardes para escalar en Montserrat alguna vía larga (nunca había escalado más de un largo) y en Castelldefels, donde pudo escalar vías desequipadas y utilizar materiales de autoprotección.
Otro año de relación virtual y los planetas se alinean nuevamente de manera que consigue superar la carrera de obstáculos en forma de papeleo y al siguiente verano vuelve a venir a España. Ese verano está super ilusionado con venir a los Alpes Suizos con el Grupo de Jóvenes Alpinistas Catalanes que os comentaba en otro de los post de este blog. Aquí la burocracia exigió alguna gestión adicional en forma de fax a la embajada suiza en La Habana desde la Federación Catalana, ya que al no formar parte Suiza, de la Unión Europea, supone una dificultad añadida. Así que ya tenemos a un escalador cubano que nunca ha visto la nieve si no es (como él decía) en el Discovery Chanel TV,acampado bajo gigantes de 4000 mts rodeados de glaciares .
La semana se saldó con un par de montañas de 4000 mts y la arista de las Cosmiques a la Aiguille du Midí en Chamonix unos días después. El cúmulo de novedades que van desde materiales “marcianos” para él (crampones, piolet, botas y ropa de alpinismo…) hicieron que el “interrogatorio “ fuese permanente.
A su regreso a Cuba, incluso salió en la Tele.
Hace unos días Jorge me mandó otro correo. Los huracanes Gustav e Ike han devastado buena parte de la región donde se encuentra la zona de escalada de Viñales donde estaba previsto que realizarán la 3ª Competición de Escalada Cubana, el próximo mes de Diciembre, por lo que la competición se ha suspendido. La escalada no ha quedado prácticamente afectada pero sí las infraestructuras. En su lugar han organizado una especie de Encuentro de Escaladores que estoy seguro animará el ambiente de escalada que está empezando a consolidarse en Cuba.
Si tenéis pensado viajar estas navidades a Cuba, no olvides el material de escalada y, si además podéis llevar algo más de material para colaborar con la escalada en la isla, no os cortéis. Seguro que por poco que sea, supondrá mucho más de lo que aquí te puedes imaginar. Y si además me dejáis aquí vuestro contacto, os pasaría algún material que tengo esperando para enviar allá.
Así que ya sabéis: No solo hay playas en el Caribe…
CRESTA DE CREGÜEÑA - Una cabalgada solitaria por la Maladeta
Publciado por Rafa Vadillo - 23/09/08 a las 03:09:51 pmEs curioso!!. Siempre me pasa lo mismo cuando escalo bastante concentrado o caminando de noche en las aproximaciones y la mirada no tiene perspectiva donde fijar la atención. Una cancioncilla aparece de forma espontanea en mi cabeza y, de forma repetitiva, ocupa buena parte de mis pensamientos. En ocasiones, es incluso una musiquilla un tanto absurda, como en aquella ocasión con una canción de unos tal “no se qué de Palacagüina”. Era tan absurda que intentaba quitármela de la cabeza si éxito.
Esta vez, mientras subía de noche por el Valle de Coronas, camino de las Crestas de Cregüeña, llevaba una canción de Amaral sonando de manera insistente en mi cabeza: … son mis amigos en la calle pasábamos las horas… son mis amigos por encima de todas las cosas…
Supongo que era más acentuada por el hecho de ir solo i, lógicamente, no tener nadie con quien ir hablando.
El viernes, me llevé la mochila con el material al trabajo para una salida “exprés” de esas que os comentaba en la presentación. Pasadas las 7 de la tarde salía de Barcelona camino de Benasque para dormir en el coche al final de la pista del Valle de Vallibierna. A las 6 de la mañana ya estaba en marcha camino de los lagos de Coronas y el collado de Aragüels donde comienzan las Crestas. Bajo la luz de la linterna frontal la cancioncilla resuena insistente: … son mis amigos en la calle pasábamos las horas… son mis amigos por encima de todas las cosas…
A las 9 de la mañana estoy en la cima de la Punta de Cregüeña (3.015 mts). Hasta aquí todo ha sido caminar con un último tramo de fáciles trepadas. Hace un buen día y la vista desde aquí es magnífica, con la pared SE de la Maladeta en primer plano. Tengo una especial tirada hacia esta pared escondida en un rincón salvaje, que cuenta con uno de los mejores granitos en altura de los Pirineos.
Me pongo en marcha a plena cresta con una destrepada de III seguida de un rápel donde apuro toda la cuerda. He traído una cuerda de 60 mts, varios anillos largos, 3 cintas, medio juego de fisureros y el rapelador.
Ahora subo, ahora bajo, un rápel. Vuelvo a subir, vuelvo a bajar, otro rápel más, para remontar finalmente hasta la cima de la segunda cima de la Cresta, la Punta Juncadella (3.005 mts). Para bajar de ella vuelvo a tirar otro rápel apurando la cuerda, continuando hasta la base de la tercera cima, la Aguja Haurillon. Seguramente la pared que da acceso a esta Aguja sea el tramo más vertical y difícil de la Cresta. Primero hay que superar un bloque empotrado hasta una repisa, para seguir después por una especie de chimenea-diedro-fisura vertical de buena roca y con buena presa. En este tramo hay abandonados un par de friends y un curioso taco de madera en la fisura superior.
Desde la cima (3.035 mts) otro rápel permite descender para continuar subiendo y,a veces, bajando bloques para encarar el tramo más largo y continuo de la cresta. Bloques y más bloques que, en algún momento se me hacen pesados. Sube, flanquea y algún que otro “invento” hasta llegar a los 3.350 mts del Pico Maldito. Antes de continuar hacia la cima de la Punta Astorg, una pareja que está en la cima (las primeras personas que me cruzo en todo el día) me dicen que hay otra Aguja a unos 5 minutos y que está incluida en la “lista de los Tresmiles del Pirineo”. Por si acaso algún día me ocurre acabarlos todos, les acompaño y me apunto “otro 3000”.
Ahora sí, foto en el curioso bloque de roca de la Punta Astorg (3.354mts) y emprendo el camino de bajada. 3 rápeles por una canal cercana a la cumbre, me llevan a los inmensos pedregales que se extienden hasta el Lago Superior de Coronas, siguiendo un laberinto de bloques.
Desde aquí solo queda seguir el camino de bajada hasta el coche y regresar a dormir a casa, mientras las cancioncilla sigue resonado en mi cabeza: … son mis amigos en la calle pasábamos las horas… son mis amigos por encima de todas las cosas…
FAJA DE LAS FLORES - El ático de Ordesa
Publciado por Rafa Vadillo - 22/09/08 a las 12:09:42 amEn esta ocasión nos apetecía una salida sin cuerdas. Queríamos una salida “love trekking”.
Desde que hace más de 3 años y medio, mi mujer Begoña y yo nos convirtiéramos en padres, no habíamos hecho una salida de fin de semana “solos”. Tener a una pequeñaja que aún amamanta, condiciona mucho la actividad a Begoña.
Hace bastantes años que hice el mismo recorrido, pero en esta ocasión nos apetecía de manera especial, ya que hace tiempo que le comentaba a Begoña que no se podía perder este rincón tan especial. Y qué buena elección!!!!.
La Faja de las Flores es sin duda “el ático del Valle de Ordesa”. Una espectacular repisa ubicada en medio de una de las paredes más elevadas del Valle. Aérea, espectacular, solitaria… En fin!!, con todos los ingredientes que deseábamos tener.
A medio día emprendemos el camino de subida por el Circo de Carriata, el mismo que en otras ocasiones hemos seguido para escalar en el Tozal del Mallo. Durante el primer tramo de la subida, esta imponente pared es sin duda la protagonista principal del paisaje.
Al llegar a la torrentera donde, hacia la derecha, sale el camino que sigue la Faja Racón, pasando por debajo de la pared del Gallinero (Pilar de Cotatuero), aprovechamos para llenar agua, ya que a partir de aquí no encontraremos más hasta Cotatuero.
La fuerte subida hace que el paisaje gane en profundidad. El Tozal del Mallo va quedando a nuestra altura, mientras van apareciendo las paredes superiores del Valle y los pasajes van ganando espectacularidad. Tras un estrecho “pasillo” llegamos hasta una pequeña franja rocosa que superamos por unas clavijas, sin otro problema que el darle un poco de “ambiente” a la ascensión. Aquí el camino principal que hemos ido siguiendo, se dirige hasta la cima del Tozal del Mallo. Por encima nuestro, un gran bloque de piedra no indica la entrada a la Faja de las Flores, no muy evidente mirada desde abajo.
Hasta aquí, el día ha sido perfecto. Cielo a claros de sol y nubes con algunas frambuesas silvestres para hacer más llevaderos los rigores de finales de Agosto. Solo un pequeño percance con las botas de Begoña que la fortuna en forma de dos montañeros (de los seis que nos hemos cruzado en todo el día) nos permite solucionar ya que nos regalan (¡¡muchísimas gracias!!) un rollo de cinta americana para ir solucionando el problema del calzado.
A la entrada de la Faja, una familia de Rebecos nos da la bienvenida, mientras el cielo se ha ido tapando y amenaza tormenta. Han sido cerca de 1.100 mts de desnivel desde la carretera hasta la entrada de la Faja de la Flores. A partir de aquí el camino es prácticamente plano ya que tan solo hay 15 mts de desnivel en todo su recorrido. En algunos tramos es estrecho y angosto pasando bajo los desplomes de la roca, pero siempre por buen sendero sin ningún tipo de dificultad.
Estamos hacia la mitad del recorrido y los truenos son ya mas seguidos y cercanos. Siguiendo la tónica del día donde todo está viniendo rodado, encontramos el lugar perfecto donde dormir en la misma Faja, justo un momento antes de que empiecen a caer las primeras gotas.
Instalamos una pequeña (y antigua) tienda que hemos traído y nos ponemos a cenar mientras disfrutamos del espectáculo de “luz y sonido” que nos regala este final de día, mientras el agua cae a unos 3 metros, sin caernos ni una sola gota a nosotros ni a la tienda. Truenos, relámpagos y después del concierto, un Arco Iris y una puesta de sol de película a la que asistimos desde nuestra privilegiada platea. Para acabar de redondearlo, aprovechamos el agua que chorrea por la pared para reponer nuestras ya escasas existencias de agua, mientras las nubes se van retirando para dejar paso a una preciosa noche completamente estrellada. Como os digo ¡¡ el día perfecto, en el lugar perfecto!!.
Por la mañana, seguimos el corto tramo que nos queda de la parte más estrecha de la Faja para continuar por terreno mas abierto y, cambiando de orientación, aparecen delante nuestro las majestuosas cimas del Monte Perdido, Cilindro, Marboré y toda la cadena que pasa por la espectacular Brecha de Rolando hasta el Taillón y acaba en los Gabietos.
Aunque se puede continuar cómodamente hasta Goriz y bajar por la Faja de Pelay, redondeando así la travesía, nuestros compromisos con la lactancia, nos hacen emprender la bajada hasta la cascada de Cotatuero para descender por las famosas clavijas del mismo nombre, más espectaculares que las de día anterior de subida por Carriata, deshaciendo los 1.100 mts de desnivel hasta el coche. Hoy el día ha empezado a taparse y tronar antes que ayer y justo acabamos de pasar las Clavijas de Cotatuero cuando empieza llover. Miro hacia las paredes donde se ven varias cordadas escalando e imagino su situación, la misma que me tocó vivir con Javi cuando escalamos la Ravadá-Navarro del Gallinero y nos cogió la lluvia en los últimos largos.
Para mi, sin duda se trata de una de las travesías-trekking más bonitas de los Pirineos y, si además tenéis la suerte de hacerla en los “días perfectos” y con la “compañía perfecta”, ¡¡que más se puede pedir!!.
Los jóvenes también
Publciado por Rafa Vadillo - 09/09/08 a las 10:09:52 pm¡¡ Vaya chaparrón nos cayó encima!!.No sé si esta es la mejor manera de comenzar este blog, pero es que no paraba de sacar ropa y material mojado de la mochila, antes de comenzar a escribir.Cuando a primeros de Agosto llegamos a Suiza, cada día nos llovía en algún momento. En una ocasión nos pilló a unos cuantos largos del suelo en el Miroir d’Argentine, un magnífico rincón de los Alpes suizos con una peculiar pared de 400 mts de curiosas placas calcáreas. En otra nos tuvimos que bajar del Cervino, bajo gruesos copos de nieve (¡¡¡en Agosto!!!), cuando ya veíamos la Cabaña Solvay.
¿Y qué hacía yo por allá?. Pues, como cada año, desde hace 12 (¡¡12 años ya!!), con un grupo de jóvenes alpinistas al que la Federación Catalana subvenciona cada año (no tienen que pagar sino que cobran), para que puedan realizar ascensiones en diferentes macizos alpinos. 15 a 20 jóvenes diferentes cada año, con los que he tenido la oportunidad de compartir escaladas en montañas de los Ecrins, Vanoise, Cogne, Chamonix y varios valles suizos como el de Zermat, donde estamos este año. ¡¡12 años ya!!.
Durante estos años hemos intentado aportar a esos jóvenes nuestras vivencias y nuestra experiencia en esto del alpinismo, tanto yo como diferentes compañeros. Vicens Sánchez, Xavi Pérex Gil, Toni Gómez, Antón Fontdevila o el malogrado Xavi Teixidó, también han hecho lo posible por transmitir a estos jóvenes la pasión y la concepción del alpinismo que cada uno de nosotros tenemos.
12 años compartiendo cuerda con jóvenes que en algunos casos se han acabado convirtiendo en amigos, a pesar de la diferencia de edad.
12 años manteniendo el contacto permanente con ellos a través de las herramientas que los avances tecnológicos nos ofrecen, como los correos electrónicos en grupo y con algún que otro reencuentro en nuestras montañas y zonas de escalada cercanas. A muchos les he perdido la pista, pero con un buen grupo de ellos seguimos manteniendo ese amigable contacto virtual. Son ellos mismos los que se han bautizado con el apodo de “excombatientes”. Algunos han disparado su nivel y sus escaladas son incluso recogidas en las revistas y webs de montaña.
La verdad es que esa semana que dedico desde hace 12 veranos a promocionar el alpinismo entre los jóvenes escaladores, se ha convertido en una parte agradable de mi cotidianidad.
Pero también aprendo cada año de ellos, aunque en ocasiones discutamos amistosamente por su (a veces) exceso de interés por los números y los grados. Todo tiene su espacio y su momento y, durante esa semana, me gustaría que se dejasen llevar más por el entorno y por esa mágica atracción que las grandes montañas blancas ejercen sobre el alpinista más interesado en sentir, que en batir records numéricos. ¡¡Si, ya sé, ya sé!!, son jóvenes…Rafa Vadillo
¿Y qué pinto yo aquí .. ?
Publciado por Rafa Vadillo - 09/09/08 a las 10:09:51 pmLa verdad es que me sorprendió la propuesta de escribir un blog en Desnivel.com. No es que sea precisamente muy diestro en los temas virtuales, pero como me suelo apuntar a un bombardeo, pues ¡¡vamos allá!!.Diría que soy un apasionado del alpinismo (aunque nada del otro jueves) y es especialmente en invierno cuando se me revolucionan las neuronas. Entonces entro en un estado como de ebullición permanente. Del teléfono sale humo y a menudo ando consultando las webs de condiciones, tanto de los Pirineos como de los Alpes. Me gusta especialmente la sensación del frío invernal en la cara. Con un buen amigo hacemos broma cuando nieva o hiela, diciendo que es mi “terreno natural”.Hace unos cuatro años que ando más tranquilo, ya que mi mujer (Begoña) y yo decidimos emprender esa difícil escalada que es el criar a dos pequeños terremotos. Ahora tienen un año y medio y tres años y medio. Por ese motivo he pasado del “alpinismo sistemático” al “alpinismo selectivo”.
Lo que os vaya contando estará siempre condicionado por esta circunstancia, por otro lado muy agradable, a pesar de alguna que otra noche de “vivac alpino”.
Mi forma de plantear las escaladas ha cambiado para adaptarse a esta nueva situación. He descubierto fórmulas (alpinismo exprés, las llamo), que os iré contando y que, seguro, encontrareis interesantes aunque no estéis en mi misma situación.Como desde hace ya bastantes años ando siempre liado en temas paralelos relacionados con la montaña, lo iréis notando, seguro.¡¡Ah, por cierto!!, soy de esos “jóvenes” con un pie casi en los 50.Rafa Vadillo




