¡¡COMO CAMBIAN LAS MADRES!!

Llevo un tiempo curiosamente sorprendido.

Cuando comencé en esto del alpinismo y la escalada hace ya bastantes años, mi madre lo pasaba realmente mal. Siempre ha sido una mujer muy sufridora, o más bien, extraordinariamente sufridora. Llegué incluso a esconder parte del material de escalada y salía a escalar sin decirlo.

Cuando me marché a vivir por mi cuenta, me llamaba todos los lunes con alguna excusa bastante peregrina y el interés real de saber si había vuelto sano y salvo.

Con los años, me ha dado siempre la impresión de que le sorprendía que “aún” siguiera con esta “manía” de escalar montañas, pero daba la sensación de tomarlo como un caso perdido, o sea, con resignación.

Hace ya casi 6 años que mi familia aumentó y ahora corretean por casa dos pequeños terremotos. Al nacer el primero de ellos pensé: ahora tendré que escuchar la cancioncilla aquella de: “Rafa ándate con cuidado que ahora eres padre de un par de criaturas…”.

¡¡Pues no!!. Ante mi sorpresa y total desconcierto, resulta que ahora me pregunta ¡¡si he podido salir a escalar!!, ya que criar a un par criaturas no deja demasiado tiempo (si quieres estar por la labor, está claro), pero no para decirme que no lo haga, sino por todo lo contrario. Incluso me insiste en que haga los huecos que pueda y me vaya escalar.

A sus más de 70 años, pienso: ¡¡como cambian las madres!!.

LA CENSURA HA LLEGADO A LA FEDERACIÓN CATALANA (FEEC)

Hay gente que no se da cuenta que ni las peores de las dictaduras pueden ya evitar que una información se esparza por todas partes. Internet ha conseguido democratizar el acceso a la información y romper las cadenas con las que los totalitarismos intentan atarla.

Esto es lo que está pasando con los actuales dirigentes de la FEEC (Federación Catalana). Piensan que impidiendo la publicación de noticias y/o informaciones en “su” revista Vèrtex (que la pagamos todos los federados catalanes), pueden impedir la difusión de las informaciones. Gracias a las actuales herramientas informáticas, las informaciones y/u opiniones no podrán ser censuradas por mucho que sus mentalidades retrógradas lo intenten.

Esto es lo que ha pasado con la carta que el anterior presidente de la FEEC, Anton Fontdevila, ha enviado a la revista Vèrtex y que la actual Junta Directiva ha decidido impedir que se publique. Para que esto no sea así, aquí va el texto censurado para conocimiento de todo el mundo:

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Debido a que la junta directiva de la federación me ha censurado la carta que envié a la revista Vèrtex, para ejercer mi derecho de replica, la hago pública y espero que la censura no actué de nuevo. Lamento encontrarme en esta situación, después de 6 años como vicepresidente y 6 años más como presidente, trabajando voluntariamente por el colectivo montañero en primera línea de la FEEC, no reclamo ningún privilegio, creo que como federado que soy, tengo derecho a utilizar responsablemente y sin censura los medios de comunicación federativos que pagamos entre todos.

“Sr. Director de la revista Vèrtex:

Con sorpresa he leído la carta del Sr. Sanahuja publicada en el último Vèrtex, en la que hace una réplica a la carta de despedida que envié a los presidentes de las entidades y a los federados. Me sorprende que se publique como réplica en la revista puesto que mis cartas no se publicaron nunca, las envié hace mes de un año y medio y los hechos a los que hace referencia el Sr. Sanahuja, son de hace más de catorce años cuando él dejó de presidir la federación.

Todo ello no creo que sea demasiado interesante para los lectores de la revista, muchos de los cuales no conocen ni el contenido ni el contexto de mis cartas, especialmente la dirigida a los presidentes de las entidades, y por lo tanto pensé en no contestar a las acusaciones que hace el Sr. Sanahuja, pero cómo tampoco se trata de quedar como un mentiroso, tengo que matizar lo siguiente:

– En mis cartas no se hacía mención personal a nadie, excepto del Sr. Bernat Clarella (presidente cuando yo era vicepresidente)  para situar mi entrada a la Junta Directiva. Hacía un resumen de la tarea federativa durante los años que formé parte como vicepresidente y presidente y daba las gracias a las muchas personas que trabajaron para sacar adelante el proyecto federativo durante todo aquel tiempo sin citar a nadie en particular para no hacer un memorándum en lugar de una carta. Si no había espacio para hacer alabanzas menos había para hacer reproches.

– Si bien es cierto que la liquidación auditada del ejercicio 1996 se cerró con superávit, no lo fué por las actividades ordinarias de las que resultó un saldo negativo, si no por un ingreso extraordinario proveniente de la indemnización cobrada por el desalojo del antiguo local federativo, también lo és que la situación patrimonial de la federación era deficitaria. Esto también lo certificaron los mismos auditores que revisaron las cuentas. Los motivos de aquel déficit, afortunadamente superado en poco tiempo, se explicaron en su momento a las entidades federadas que en asamblea aprobaron las medidas para liquidarlo.

– No es cierto que en la asamblea de VIC, las entidades rechazaran una cuota extraordinaria para hacer frente al déficit acumulado. El 26 de abril de 1998, en aquella asamblea se aprobó un presupuesto extraordinario de más de 39 millones de las antiguas pesetas. (235.530,63 €) para hacer frente al déficit, y en la siguiente asamblea, celebrada el 29 de noviembre del mismo año en Tarragona, se acordó liquidarlo con una aportación adicional anual del veinte por ciento de su importe. Esto suponía, tal como se indica en la circular 83/1998 enviada a las entidades, que tendrían que pagar 145 ptas. por socio durante cinco años. Afortunadamente, con el esfuerzo de todos, la situación económica de la federación mejoró y las entidades tan sólo tuvieron que pagar esta cuota en el año 1998 y parcialmente el 1999 y de la cuota total aprobada de 725 ptas. por socio pagaron sólo 190.

– Del contenido de las cartas que envié difícilmente se puede extraer ningún reproche ni desprecio a nadie, si alguien así lo quiere creer le tengo que decir que esta no era mi intención. En ningún momento hice ninguna valoración de las actuaciones de anterior juntas ni su comparación con la tarea realizada durante los años que estuve en la federación, no creo que fuera el lugar, el momento , ni la persona. Quién quiera hacer comparaciones tanto sólo hace falta que mire los anuarios de los últimos años y haga su valoración.

– Rechazo totalmente las acusaciones del Sr. Sanahuja y por mi parte doy por cerrada definitivamente esta cuestión.

Barcelona 1 de septiembre de 2010.

Antón Fontdevila y Martí